La caption de Año Nuevo que, según Instagram, es muy larga.

Supongo que el momento de cerrar el año ha llegado y admito que estoy asustado. El terror empezó hace dos semanas cuando noté que mi sobrino cumplirá 6 años el año entrante, Mediocre de Ximena Sariñana 15 y las películas de Harry Potter 22. Nunca en mi vida había sentido la necesidad de congelar el tiempo. Recuerdo ser un niño y las semanas eternas, ahora siento que 2022 empezó ayer y es muy difícil procesar que hoy termina. Hoy termina uno de los años más intensos que he tenido en mi vida. Nunca me he sentido tan feliz, triste, desorientado, emocionado, estancado, enamorado, preocupado y satisfecho. Como fue un año de cosas nuevas, también fue un año de perdidas, perdidas que nos ponen en una situación incomoda porque así es la vida, te quita las cosas que amas, a las que te acostumbras y ahora a ti te toca ingeniártelas para aprender a vivir sin ellas. Entre tanta subida y bajada, siento que he perdido parte de mi esencia o quizá se ha transformado. Nada mas bastan un par de recuerdos para saber que el Leo de hoy se la pensaría dos veces. Me gustaría regresar esa versión despreocupada y desapegada de mí que me ha traído bastantes cosas buenas o al menos situaciones de las que he terminado aprendiendo y creciendo. Aunque de verdad eso ha drenando mi energía debo admitir que vale la pena y me ha enseñado a poner pausas precisas. De hecho espero estar en una y confío que durara lo que tenga que durar. Vivir rápido implica demasiadas caras nuevas y emociones intensas, cada una me ha enseñado algo distinto y agradezco su propósito en mi vida. Una de las cosas que más aprecio es la conexión instantánea con la gente, la que encuentras en la fila del banco con un problema peor al tuyo y recuerdas por 3 días hasta que se te olvida. O una amistad fugaz con la que compartes una excursión y termina cambiando la cosmovisión de tu vida. Sin embargo las personas que más aprecio están hoy conmigo y aunque unas pocas faltan, puedo decir que son las personas que me han visto en mi mejor y en mi peor, y viceversa. Son las caras que han sonreído sinceramente cuando les cuento una buena noticia y las manos que me sostuvieron fuerte en el terremoto del 2017. De ellos aprendí a soñar grande y a hacer nuevos sueños de las piezas si los viejos se rompen. Soy afortunado de estar en un lugar seguro que se ha formado sin que lo notara, soy afortunado por la gente que me rodea, soy afortunado de haber vivido todo este año en el que el universo no paró de sorprenderme, soy afortunado de haber visto en vivo a tres de mis cantantes favoritos, soy afortunado porque este año me permití sentir y sobre todo soy afortunado porque este año ha sido tan bueno que mi terror más grande es que haya sido el mejor de mi vida. Supongo que el miedo es normal y de verdad espero poder brindar con mis amigos, en vez de salir corriendo cuando las campanas de las Iglesias de Querétaro empiecen a sonar. Espero no atragantarme con las uvas por desear mucho o derramar la sidra con mis manos temblorosas porque estoy nervioso. Me aterra la incertidumbre de lo que viene y cuando me siento así me devuelvo al momento cuando Puc, mi mejor amigo, me dijo que disfrutara la incertidumbre, porque solo ahí las posibilidades son infinitas. Supongo que es lo que hacemos hoy celebramos la incertidumbre de lo nuevo y honramos lo que dejamos atrás. Feliz 2023 a todos, de verdad espero que este año nos dejemos sorprender por el universo y nos enseñe que siempre hay cosas más allá de lo que conocemos y solo depende de nosotros darles la bienvenida. https://www.instagram.com/p/Cm3DFZAM58t/?utm_source=ig_web_copy_link

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