Si alguien me leía, regresé.

Ayer en la noche, entre los tantos pensamientos que llegan a esa hora. Recorría mi mente uno muy particular, de la vez que subí aquí un artículo incompleto donde decía que solo salía con raperos de soundcloud. Esa vez tenía que entregar un artículo de una conferencia que tuvo la directora de mi facultad, pero la entrega era con uno de esos profes que solo ven la liga y no se fijan en el contenido. Eso necesitaba, una liga vacía para un profesor que daría por hecho que el artículo estaba hecho. Días antes a esa entrega me había aventado un ensayo para el mismo profesor súper bien hecho, mismo que chequé apenas y vaya me agrada el Leo de 2018. 

El Leo del 2018 que atravesaba una época que parecía no acabar, el mismo que se siente tan cercano y tan lejano a veces. Y no era una época mala más bien era una época difícil. Miro en perspectiva aquellos momentos donde todo lo que he logrado se sentía tan lejano, como terminar la uni por ejemplo. Sin embargo el Leo de ese entonces lograba cosas que ahora el Leo del 2020 ve lejanas. Como la vez que se fue de antro, pidió una chamarra prestada a su amigo Erick y terminó en Zuntra siendo cargado como un mismo cartón de chelas por un wey al que jamás en la vida volvió a ver. Hablando de, no sé qué sea de él, no recuerdo si intercambiamos números o algo, solo espero que esté pasando bien la cuarentena.  

Ahora me encuentro esperando a que uno de mis niños se conecte, entre las cosas que no han cambiado es mi trabajo, la  verdad es que ya quiero cambiarlo. Es lo chistoso de la cuarentena, dentro de los muchos cambios a los que todos nos tuvimos que adaptar, están las cosas que fueron obligadas a permanecer intactas aunque ya tuviéramos planes de cambiarlas. No quiero pensar en las personas que tenían planeado mudarse o casarse, o incluso algún viaje. El mundo paró, respiró.

A la par de las notas de como los canales de Italia lucían más limpios y como las playas se limpiaban salían notas de las economías que se desplomaban y las empresas que no soportarían el cambio dejando a miles sin empleo. Y entre más fatales eran las cifras y las notas, más divertidos eran los memes, de verdad me pregunto si cuando pasaba la segunda guerra mundial o la peste bubónica la gente hacia chistes. Quizá a esta altura de la historia donde la modernidad es una era del pasado, nos sentimos lo suficientemente poderosos para solucionar cualquier reto que se le presente a la humanidad, aunque esta pandemia ya lleve medio año activa al rededor del globo. De verdad pienso en si es correcto reírse de esto, pero al final lo único que nos queda es eso la risa.  

Decidí empezar a escribir de nuevo porque ya no hay trastes que lavar, no logro que mis dos manos juntas suenen bien en el piano, ya vi todas las historias de las personas a las que sigo en Instagram, Facebook me empieza a desesperar desde hace tiempo y aunque amo Twitter, los tweets empiezan a repetirse y a veces las tendencias no tienen sentido. Pienso mucho en Anna Frank y en como aunque no he leído su diario todos sabemos que estuvo encerrada en un bunker durante la segunda guerra mundial, ella escribió y trascendió en  tiempos difícil, me gustaría hacer lo mismo. Estaría chistoso ser referente cultural del 2020. 

Ahora llueve y siento paz, antes de la cuarentena vivía al 1000 por hora y me chocaba ver el cielo nublado, eso significaba charcos y atajarse donde quiera que estuviera, la lluvia simbolizaba un retraso o un impedimento. Hoy la disfruto, es rítmica suave y pacificadora, me permite dejar de pensar un rato. Supongo que ahora entiendo "a las morras básicas" de las que tanto les gusta alardear en Facebook, neta no tienen nada de malo. A mí también me gustan los libros y los Adidas Superstar, nadie merece ser crucificado por eso. 

Llega mi perrita con su pata renca, se la vendé hace dos días y la venda ya se está cayendo. El piso blanco, mi cuarto blanco, mi perrita blanca, la venda blanca tirándole a gris y el cielo gris, eso de verdad crea una atmósfera.  No sé qué le dio, de la nada le dolía la pata. No quiero que se quede coja, pero verla así me recuerda a que está envejeciendo, no sé si ella piense en eso, en que conforme pasa el tiempo ella también se va deteriorando, quizá sea una ventaja de los animales frente a los humanos, ellos no son conscientes de que el tiempo pasa o consideran hacer algo tiempo perdido. Para Katy no creo que cavar hoyos en el jardín o perseguirse la cola sea tiempo perdido, en cambio para muchos de nosotros sí lo sería. 

Hoy es 7 de julio, hace un mes cumplí 22 y de verdad me dejé sorprender por las personas que me rodeaban, incluso me hicieron un vídeo con temática de Regina Georges en Chicas pesadas con el que terminé llorando y ese día de verdad me sentí querido como en ningún otro, siento que es un día del que no tenía expectativas porque COVID, pero que terminó siendo inolvidable. De verdad lograron distraerme ese día de la idea del tiempo pasando también por mí como lo hace con mi perrita y que por ahora no hay muchas posibilidades de aprovechar ese tiempo. Como sea el niño que estaba esperando acaba de llegar y no se ve que hoy tenga ganas de trabajar, para ser honestos yo tampoco, tengo que fingir que lo está haciendo bien y que está avanzando rápido. Así quizá se anime. Lo que es un hecho es que me tengo que ir, quizá escriba más al rato, mañana o la siguiente semana, pero escribiré pronto. 

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